Siempre, aunque no lo parezca o no lo quiera admitir siento dudas. Movimientos en mi cerebro que no me están ayudando a superar. Tengo la necesidad de sentir más, de morir de amor. Quiero no preguntarme nada, solo desahogarme en amor, escapar del planeta irme lejos y vivir de esto. Contigo quiero sentir lo que nunca sentí, amar intensamente, comerme el orgullo, las dudas, los resentimientos y la dignidad, pero que sea mutuo que tú vivas de mi respiración y yo de la tuya. Enséñame o aprendamos juntos eso que no conozco todavía, quiero sentirlo, anda hazlo, pues ahora ya no me da miedo dejarte o que me dejes, no me da miedo arriesgar, quiero querer. Detener el tiempo, que mis palabras se hagan realidad, que todo ese sueño de novela sea de verdad, que tenga ganas de gritar que soy feliz y que encontré lo que buscaba. Si me ayudas a recorrer este camino que al que toda la vida le he temido, te prometo hacerte feliz, quererte sinceramente e infinitamente sin prejuicios.
Corramos juntos desnudos sin vergüenza, pongámonos pelos de rata, globos, pedazos de helado encima y gritemos para que todos volteen, nos señalen y piensen que somos unos pobres ilusos que creemos en el amor. Deseo con todo el corazón encerrarme por primera vez en una nube de amor, compartir el mismo oxígeno, el mismo latido y el mismo corazón. Es tiempo de comerme todas mis palabras de mujer resentida, de fallarle a mi propio sexo y de necesitar de ti. Te doy todo el tiempo del mundo para que te concentres en hacerme feliz, en entender mi mundo y penetrarte en el. Prometámonos amor eterno, por más que no exista, solo vivamos y creamos en nuestro momento. Nosotros tendremos el control del universo, de esa manera nadie podrá derrumbar lo que queremos crear. Cuídame la espalda que yo hare lo mismo, veras que seremos indestructibles, ya que el que creen en el amor todo lo puede.
